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Hace simplemente un mes de haber comenzado el 2010 y los astrónomos han detectado un enorme agujero negro acompañado de una estrella. Cabe destacar que el mismo, se encuentran mucho más lejos que cualquier objeto conocido. De esta manera, los astrónomos dieron a conocer que el agujero negro tiene una masa 20 veces más grande que nuestro sol y está ubicado a seis millones de años luz de la Tierra en la galaxia NGC 300.
Es relevante mencionar que tal descubrimiento, fue llevado a cabo con el Telescopio VLT del Observatorio Europeo del Sur ubicado en el cerro Paraná en Chile.
Por otro lado, los datos de los científicos indican que el objeto tiene una enorme acompañante, una estrella. A su vez, establecen que es muy probable que la misma acabe sus días también como un agujero negro.
El profesor Paul Crowther, de la universidad de Sheffield, Inglaterra y principal autor del estudio, le explicó a la BBC que "En el tiempo que ha tardado la luz en llegar a nuestra galaxia, la estrella acompañante ya habrá explotado en una supernova para producir su propio agujero negro".
Del mismo modo continuó diciendo, "Si pudiéramos teletransportarnos de forma instantánea a ese sistema ahora mismo, podríamos supuestamente encontrar un par de agujeros negros moviéndose en espirales entre sí". Más información Los agujeros negros tienden a presentarse en dos tamaños. Es necesario aclarar que la variedad "supermasiva" es colosal y puede pesar unos 1.000 millones de veces más que nuestro sol.
Por otro lado, también se encuentra el tamaño estelar, que puede ser diez o más veces la masa del sol. Hay que tener en cuenta que estos surgen cuando las estrellas realmente grandes, agotan su combustible nuclear al final de sus vidas y colapsan.
Cabe destacar que el nuevo agujero negro pertenece a esta última categoría. Ya que el mismo, presenta una masa casi 20 veces más grande que la de nuestro sol. Es importante saber que los astrónomos han encontrado tres agujeros negros con masas de más de 15 veces el sol, sin embargo todos estaban en galaxias fuera de la nuestra.
Antes de realizar este descubrimiento, los expertos en el tema ya sospechaban, de la existencia de un nuevo agujero por las observaciones de rayos X del telescopio Swift de la NASA y el observatorio XMM-Newton de la Agencia Espacial Europea (ESA). Debido a que, los agujeros negros emiten pulsaciones de rayos X a medida que absorben gas y lo descomponen.
"Registramos emisiones de rayos X periódicas y extremadamente intensas, un signo de que un agujero negro podría estar presente en la zona", explica Stefania Carpano, de la ESA.
Es necesario reiterar que los astrónomos lograron confirmar esto con las observaciones llevadas a cabo con el telescopio VLT. También utilizaron el instrumento FORS2 que es capaz de apartar detalles finos en la luz en longitudes de onda de luz visible y casi infrarroja. La estrella acompañante
Como se había destacado anteriormente, el nuevo agujero negro está acompañado de una estrella. Esto es algo que los astrónomos llaman una estrella de Wolf-Rayet (WR), que es una estrella gigante, caliente y altamente evolucionada que está despidiendo gas en el espacio. Es necesario puntualizar que se presume que mucho de ese material está siendo absorbido por el agujero negro.
Así mismo, es necesario tener en cuenta que hasta ahora sólo ha sido identificado otro cuerpo binario formado por una estrella WR y un agujero negro.
De la misma manera, los astrónomos establecen que si la estrella de WR alcanza el destino que se espera con las estrellas de este tamaño, el sistema se convertirá en un binario formado por dos agujeros negros unidos. Con el tiempo, estos se fusionarían emitiendo cantidades copiosas de energía en forma de ondas gravitacionales. Tal es así, que agregan que estas ondulaciones en la estructura del espacio-tiempo son una consecuencia inevitable de la teoría de la relatividad general, y desde hace tiempo se intenta detectarlas por primera vez utilizando complicados experimentos de láser en laboratorios científicos en todo el mundo.
La fusión de agujeros negros es considerada uno de los objetivos más prometedores de estos experimentos.
"Lo que no se conoce realmente son las estadísticas de los agujeros negros binarios, no sabemos cuánto puede haber", dice el profesor Crowther. Agregando en sus dichos "este hallazgo nos da un indicio de que quizás existen varios porque este sistema es un progenitor de los agujeros negros binarios".
El astrónomo y sus colegas publicarán los resultados de su investigación en la revista mensual de la Sociedad Astronómica Real. (7892) |