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"No temo ser mujer, ni tampoco joven": Lilia Aguilar Gil. PDF Imprimir E-mail
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CHIHUAHUA, CHIHUAHUA. MX. 29ENE2012.— "No tengo miedo a recuperar nuestro Chihuahua", exclamó Lilia Aguilar Gil, precandidata al Senado de la República, al manifestar sus aspiraciones de alcanzar una posición de representación popular que provoque la participación de los ciudadanos en la imprescindible de construir un nuevo país.



Militante del Partido el Trabajo, maestra por la Universidad de Harvard y luchadora social por su linaje Aguilar, indicó en entrevista para El Heraldo de Chihuahua que su interés es convertirse en protagonista de un avivamiento social que provoque la transición requerida para apuntalar el desarrollo económico y social que ha venido proponiendo en congruencia con los postulados ciudadanos que conforma a la propuestas del aspirante presidencial Andrés Manuel López Obrador.


"Un proyecto que nos involucra en la responsabilidad de ser una izquierda unida en el objetivo primordial de construir el bienestar con justicia para todos los mexicanos", refirió.


Dijo que para alcanzar esa meta se ha preparado la mayor parte de su vida, orgullosa de sus orígenes en las colonias que fundó junto a su padre Rubén Aguilar Jiménez, acompañada igualmente por un sector popular que le mostró el rostro de la pobreza y la falta de oportunidades para vivir.


"No temo ser mujer, ni tampoco joven", exclamó.


"Ambos sectores representamos una nueva generación de mexicanos con la capacidad de reconocerse iguales, desterrar el machismo y abrazar la pluralidad como el elemento de cohesión social que requerimos para resolver el grave problemas de la desigualdad en México", añadió Lilia Aguilar.


EH: ¿Por qué quiere ser senadora?


LA: Hoy es tiempo de que las nuevas generaciones definan qué participación van a tener en la vida pública del país. Ya hemos vivido mucho quejándonos de que el Gobierno no sirve y ahora existe una oportunidad real de que los votos de la juventud sirvan para construir un nuevo país de libertades y derechos que nos permitan avanzar como una sociedad justa y equitativa para todo México. Nuestra propuesta persigue más que una posición en el Senado. Aunque soy una mujer joven con la experiencia para advertir que la sociedad está dispuesta a ofrecerle su voto y confianza a quienes se han preparado para construir una mejor realidad que esperan millones
de personas para retomar, sin miedo, sus vidas.


EH: ¿Es posible desde la izquierda?


LA: Más que un movimiento de izquierda represento a una causa que identifico como social-demócrata y que con toda responsabilidad propone un plan de desarrollo integral que trascenderá a las promesas de pavimentar calles o repartir despensas para solucionar los graves problemas de inseguridad y desempleo.


Vamos a salir a compartir la idea de que el país requiere más que un mesías hablando de la necesidad de un cambio de partido en el Gobierno, dado que la situación actual amerita que como ciudadanos asumamos nuestra madurez y millones de personas participemos en el objetivo de transformar a México.


A ver... ¿por qué debo seguir pidiéndole permiso a un político para buscar las alternativas de desarrollo que harán posibles mis sueños? Mejor asumo mis derechos y responsabilidades para exigir que cumplan con la responsabilidad de construir oportunidades de vida.


Es por eso que ahora los partidos que nombran de izquierda impulsan una propuesta de desarrollo que responde a la búsqueda de las respuestas requeridas para la reactivación de la economía, el empleo y otros factores que nos servirán para superar las desigualdades que en la última década nos privaron de opciones para avanzar por encima de la extrema pobreza que golpea a las familias en toda la república.


Es posible desde la izquierda porque es posible, porque todos los sueños pueden hacerse realidad.


EH: ¿Hay que romper con la imagen del populista?



LA: He crecido en medio de la lucha social y he tomado las calles para buscar que se escuche la voz de quienes padecen la sordera de los gobiernos, aunque también conviví con personas de todas las ideologías que me hicieron darme cuenta que finalmente todos buscamos un acuerdo que es posible en la política.


Y para eso me he preparado la mayor parte de mi vida, junto a mi padre Rubén Aguilar Jiménez, así como aprovechando oportunidades de educación que me ofrecieron nuevas herramientas para innovar el ejercicio de la administración pública e influir en los cambios necesarios para mejorar la calidad de vida.


Aprendí en la fundación de colonias, en la lucha por justicia social y en instituciones como la Universidad de Harvard, lo que me permitió conocer la manera en que debemos construir una nueva ciudadanía que sea motor de las acciones de gobiernos, redistribuyan mejor la riqueza, mejoren sus leyes y, sobre todo, persigan siempre el bienestar común.


Aprendí que se requiere algo más que gritarle al Presidente Municipal para resolver un problema: se requiere organización para que la sociedad defina su propio rumbo.


Así que el reto es enseñarle primero el funcionamiento y su influencia sobre los poderes del Estado. Es inaudito que las personas desconozcan el trabajo de un senador permitiendo a los aspirantes prometer acciones que escapan a su responsabilidad de armonizar las leyes a los ideales de desarrollo de un país.


EH: ¿Qué otras experiencias permitió la beca para estudiar en Harvard?


LA: Una de las oportunidades más importantes fue colaborar en un proyecto con Matías Sen, Premio Nobel de Economía, aprendiendo que la pobreza que observé en mis primeros años de vida obedece sólo a la falta de oportunidades que persiste entre la población para alcanzar sus metas, principalmente la falta de espacios para que la juventud se prepare académicamente hasta el nivel que considere adecuado para ser productivo y la ausencia de programas de becas que permitan interactuar con la realidad del mundo.


Yo tuve la opción de ser electa para recibir el apoyo del Banco Interamericano de Desarrollo y ahora vuelvo preparada para serle útil a mi entidad, ya que también es una oportunidad regresar para aplicar mis conocimientos, a sabiendas de que jóvenes brillantes se preparan en esa universidad pero se quedan sin opciones para regresar a participar del desarrollo de México.


Hay que decirlo, otros que fueron, regresaron y piensan que un título reemplaza a la experiencia que adquieres en la lucha social como para definir un programa para el combate a la pobreza que se reduzca finalmente al asistencialismo.


EH: ¿La idea es que el voto se ofrezca no sólo por su condición de mujer?


LA: Es admirable lo que las mujeres hicieron por nuestro país. En lo personal reconozco a mi nana por ser quien influyó para que fuese una buena estudiante al ayudarme a realizar mis tareas, a pesar de que sólo estudió hasta tercero de primaria. Esas mujeres forjaron este futuro que ahora podemos asumir con responsabilidad para retribuir el esfuerzo de que siempre tuviéramos algo mejor que nuestros padres.


Esa característica la llevo como precandidata a la senaduría, así como otros valores que se necesita para mejorar el funcionamiento del sistema político, mi preparación profesional y la honestidad para expresar todo lo que puede hacerse sin falsas expectativas o soluciones mágicas.


Así lo hice durante mi diputación, acompañada de un grupo de jóvenes emprendedores que se sumaron al proyecto de presentar iniciativas que provocarán el avance de una entidad que se aferraba al pasado y no sólo puntos de acuerdo para aparecer en las fotografías de los periódicos.


¿Qué hicimos? Impulsamos la Ley de Justicia para Adolescentes Infractores, la Ley de Transparencia, la creación de la Auditoría Superior del Estado y las reformas para la autonomía constitucional de los Derechos Humanos, los mismos temas que ahora debemos consolidar a nivel federal para impulsar una reforma del Estado mexicano.


Así lo observé al trabajar en el Congreso de la Unión, aprendiendo la manera en que se realizara el proceso legislativo, obteniendo la experiencia para representar con responsabilidad a Chihuahua, sin olvidar que sigo siendo una incansable peleadora con pasión por las causas justas.


EH: ¿No se intimida por un mundo político donde prevalecen los varones?


LA: Me asusta todavía más el silencio de la ciudadanía ante la manera en que se difunden las acciones de los malos funcionarios y nada ocurre, razón por la que estaremos proponiendo una reforma que fortalezca la participación de los ciudadanos en todas las decisiones públicas que impactan al país.


Ya no quiero observar a las personas esperando a que los gobernantes ofrezcan un saludo. Ese gobernante debe entender que es un empleado de todos los ciudadanos, a quienes debe buscarlos para rendirles cuentas claras y presentarles resultados de su trabajo. El Gobierno no es un papá que no nos debe permitir cuestionarlo o señalarlo por sus conductas negativas.


Los grandes países crecieron porque sus ciudadanos entendieron la importancia de la participación. Si una persona vota por mí, me cede derechos, pero nunca la autorización para que sea corrupto, ladrón o jamás rinda cuentas.



Es por ese motivo que resulta importante que esta precandidatura asuma y asumirá, el compromiso de responder a la confianza de las personas emprendiendo una revisión a todas las leyes que permiten a nuestro Gobierno comportarse como un papá autoritario cuando el futuro demanda de un socio interesado en el fortalecimiento de nuestra relación como sociedad.



EH: ¿Sin embargo, la autoridad elimina actualmente la revocación de mandato?



LA: Esta figura es fundamental para que gobernadores, alcaldes, diputados o síndicos tengan la certeza de que son evaluados por la ciudadanía y que cualquier acto de corrupción provocará su despido.


Insisto en que un voto cede una parte de los derechos de participación política y el funcionario asume la responsabilidad de representar los intereses del pueblo generando empleo, seguridad y satisfactores para las necesidades básicas. En ninguna parte dice la legislación que tiene poder sobre mi libertad para cuestionarlo, evaluarlo o mantenerlo en un puesto de representación popular.


Si se trata de eliminar las figuras es porque los gobiernos buscan protegerse de una sociedad civil cada vez más consciente de sus derechos.


En mi trabajo en el Congreso del Estado recuerdo que existía mucha resistencia a aprobar las figuras de participación cuidada por los representantes de los partidos tradicionales. Unos se preguntaron qué iba a pasar si la sociedad lograba organizarse para sancionar las malas actuaciones de los políticos, buscando motivos para reprobarlas antes que asumir la responsabilidad de trabajar a favor de la gente.


Y si ahora quieren eliminarlas resultará muy lamentable para el estado de Chihuahua.


EH: ¿A qué atribuye el desprestigio que se hace en torno a su familia?


LA: Es una pérdida de tiempo que la clase política se ocupe en un debate sobre la honra personal de los servidores públicos, si la sociedad tiene los elementos para evaluar la actuación de un funcionario, aunque finalmente hemos tenido que aguantar todos los ataques y calumnias que tratan de demeritar el trabajo que hemos realizado como servidores públicos interesados en serle útil a Chihuahua.


En lo personal he sido muy consistente en todo lo que realizo para servir a la sociedad, quizá no va que yo lo diga pero me he ocupado de prepararme para abrir y abrirme espacios en la vida política. Nadie me ha regalado nada, mis estudios en el extranjero se financiaron con mi esfuerzo de aprovechar una beca y sigo luchando para que se valore mi trabajo como militante del Partido del Trabajo.


Soy honesta ante las personas al momento de compartir los logros de todos mis proyectos, sin rechazar a quienes piensan de una manera diferente porque es la oportunidad de construir consensos que nos hacen avanzar como sociedad, pero particularmente nos permiten identificarnos como seres humanos.


Así lo reitero ahora que tengo la oportunidad de acercarme a las personas a expresarles por qué somos la mejor opción para ocupar una senaduría, frente a otros perfiles que igualmente buscan el espacio, hablando con claridad de que estamos trabajando por construir un cambio verdadero para México.


EH: ¿Otros precandidatos también ofrecen el cambio?


LA: Si Enrique Peña nos sigue hablando únicamente de un cambio de partido en el gobierno nosotros llamamos a que las personas apuesten por un proyecto que realmente ofrece un cambio de rumbo en la manera en que se maneja el país.


Es mentira que la izquierda pretenda acabar con los grandes empresarios que igualmente requieren de opciones para consolidar los empleos que ofrecen y son necesarios para el país, aunque con una visión de Estado mexicano que saque a las personas de la pobreza que la estabilidad económica sigue provocando porque falta en el gobierno panista la creatividad para asumir competitividad y avanzar al mismo ritmo que otros países de Latinoamérica.


Así lo planteó Andrés Manuel López Obrador quien ocupa el 28% de las preferencias electorales porque es un liderazgo vigente que se dirige a las personas con propuestas viables para mejorar la calidad de vida en todos los sectores de la población, afectadas por el desempleo provocado por el "Presidente del Empleo".


Ayer votamos por quienes nos ofrecieron el cambio y lo primero que hicieron es aumentar los impuestos, yo me pregunto si las opciones tradicionales han representado una mejora, razón por la que apostamos a que las personas canalicen su inconformidad en un voto de castigo para todos los partidos que han mermado nuestra vida, dándole la oportunidad ahora a este proyecto que realmente persigue la equidad social, las oportunidades de desarrollo para las empresas y las opciones de vida que requieren niños, jóvenes y adultos.


Hoy más que nunca el ciudadano tiene expresar que está enojado y que votará en contra de los mismos para apostar por una opción diferente, tomando en cuenta que somos un grupo de ciudadanos que se han preparado para gobernar con responsabilidad y entusiasmo a nuestro México.


EH: ¿Está preparado, para una presidenta, el país?


LA: Si Lilia Aguilar fuera la precandidata a la Presidencia por supuesto que estaría preparada la ciudadanía para trabajar en las construcción de una nueva patria de oportunidades de desarrollo para todos, para que los jóvenes estudien e impulsen el crecimiento económico...


Sin embargo, ahora la realidad nos coloca en una posición donde podemos mejorar nuestra legislación para construir los fundamentos de participación ciudadana para superar los grandes retos que en materia social tenemos que resolver mediante el impulso de este plan a corto, mediano y largo plazo, que estamos construyendo personas preparadas para servir al país desde este Movimiento de Izquierda Progresista.


Personas que te pueden garantizar que las acciones van a funcionar para reconstruir los cimientos del progreso para México.


EH: ¿Algo que quisiera agregar?


LA: Lo imposible es posible con la participación de los ciudadanos. Juntos haremos nuestros sueños realidad, los jóvenes y mujeres podemos influir en la tarea de mejorar nuestras vidas, impulsando este plan motivado por la socialdemocracia para descartar la necesidad de un mesías que se presente como salvador del país. El cambio lo hacemos todos los mexicanos y los que buscamos ver en pie a Chihuahua. (2111)

 
  • La frase

    “Me voy cuando los maestros me lo pidan”.

    Profesora Elba Esther Gordillo al responderle a Josefina Vázquez Mota cuando afirmó que es tiempo de acabar con caciques. Gordillo dice que no obedecerá a directrices o presiones de gente que no tiene nada que ver con el sindicato.   (17MAY2012)

  • La pregunta

     

    Bajo la mesa, el inconsciente colectivo mexicano asocia —desde hace más de un siglo (el expresidente Abelardo L. Rodríguez)— a los políticos con el narco. La palabra "Jefe" ha cambiado de sentido.  Generaciones atrás, jefe era patrón, padre anciano, pero Los Tigres del Norte hicieron famoso un corrido acerca del narco Arturo Beltrán Leyva, llamado "El Jefe de Jefes".

    En el panismo, se llamaba Jefe a Diego Fernández de Cevallos y ahora la candidata por ese partido, Josefina Vázquez Mota, ha llegado a una crisis  ante los votantes y entre las medidas del golpe de timón anuncia que será "La Jefa".

    ¿Es Josefina Vázquez Mota más jefa que Diego? ¿Es una Jefa de Jefas? ¿Busca alcanzar su liderazgo con un protagonismo tan obvio como los arrebatos de cualquier capo? o será que ¿Quiere negociar de Jefa a Jefe?

Revista En Equipo, El México del noroeste
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